Qué es una jarra purificadora de agua y cómo funciona
Es la forma más sencilla y económica de filtrar el agua en casa. Echas agua del grifo en el depósito superior, atraviesa un cartucho y cae ya filtrada a la jarra. No necesita instalación ni electricidad, y cabe en la nevera.
La mayoría de los cartuchos usan carbón activado: las impurezas se quedan adheridas al carbón y el agua pierde el sabor y el olor a cloro. Muchos añaden resinas de intercambio iónico, que reducen parte de la cal, y algunos, como el de Klar Water, una etapa de ultrafiltración. Lo notarás enseguida en el agua, en el café, en las infusiones y en lo que cocines.
Cómo elegir una jarra con filtro de agua
1. Capacidad y nevera
Para una o dos personas, unos 2,5 litros bastan. Para una familia, mejor de 3,4 litros en adelante. Antes de comprar, mide el hueco de tu nevera, sobre todo si quieres guardarla en la puerta.
2. Duración del cartucho
Fíjate en los días y en los litros que dura cada filtro: desde 4 semanas hasta 60 días y 350 litros en estas jarras. Un filtro que dura más supone menos recambios al año.
3. Qué quieres reducir
Para quitar el sabor a cloro, cualquier jarra con carbón activado sirve. Si te preocupa la cal, busca resinas de intercambio iónico. Para el flúor, necesitas un filtro específico, porque el carbón activado básico no está pensado para él.
4. Cristal o plástico
La jarra de cristal con filtro no retiene olores, se ve siempre limpia y evita el plástico. Las de plástico pesan menos y suelen tener más capacidad; si eliges una, que sea libre de BPA.
5. Aviso de cambio y recambios fáciles
Un indicador digital te recuerda cuándo cambiar el filtro. Comprueba también que los cartuchos se encuentran con facilidad: BRITA, Philips y Aqua Optima tienen recambios en casi cualquier tienda.
Marcas de jarras con filtro de referencia: BRITA, Philips, Aqua Optima, ZeroWater, PUR y Klar Water.