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Análisis del agua

Conoce el agua de tu casa antes de filtrarla.

La dureza, el pH, el cloro o los sólidos disueltos deciden qué filtro te conviene. Aquí tienes cómo medirlos en casa y lo que dicen los datos sobre el agua del grifo.

Qué conviene medir en el agua de casa, y por qué

No hace falta un laboratorio para hacerte una idea de tu agua. Con un kit de tiras o un par de medidores puedes conocer los parámetros que más influyen al elegir un filtro:

  • Dureza (cal): decide si te conviene un descalcificador y cuánto duran los cartuchos de las jarras.
  • Cloro libre: es lo que da el sabor y el olor a piscina. Lo reducen el carbón activado de jarras, grifos y ósmosis.
  • pH: indica si el agua es ácida o básica. El agua de consumo en España debe estar entre 6,5 y 9,5.
  • TDS (sólidos disueltos): útil para comprobar que tu ósmosis funciona, comparando el agua antes y después.
  • Nitratos, plomo o arsénico: más propios de pozos o instalaciones antiguas; para medirlos bien, mejor un laboratorio. Te lo explicamos en arsénico en el agua.

Con esos datos, elige el sistema en nuestras guías y el modelo en comparativas. Y si dudas de si filtrar merece la pena, lee lo que sí hace un filtro y lo que no.

Preguntas frecuentes

¿Un medidor TDS dice si el agua es potable?

No. Mide la cantidad total de sólidos disueltos (sobre todo minerales), pero no distingue qué sustancias son. Un valor bajo no garantiza que el agua sea segura, ni uno alto que sea mala. Sirve para comprobar si tu ósmosis o tu filtro funcionan, comparando el antes y el después.

¿Dónde consulto la calidad del agua de mi municipio?

Tu compañía de aguas debe informar de los análisis del agua que suministra, y el Ministerio de Sanidad publica datos a través del Sistema de Información Nacional de Aguas de Consumo (SINAC). Ahí verás parámetros como la dureza, el cloro o los nitratos.

¿Cuándo conviene un análisis de laboratorio?

Si el agua viene de un pozo propio, si tu casa tiene tuberías muy antiguas o si notas cambios de color, olor o sabor sin explicación. Un kit casero orienta, pero solo un laboratorio mide con precisión metales como el plomo o el arsénico.